El Proyecto Coca-Cola consistió en la construcción integral de una nueva infraestructura de tratamiento de aguas residuales para la empresa embotelladora de Coca-Cola en Marietta, Georgia. El alcance del proyecto de Ruby-Collins incluyó una nueva estación de bombeo, una nueva estación de elevación y la instalación de una red de alcantarillado por gravedad, así como de todo el equipo mecánico asociado.
Los trabajos en estas instalaciones exigían que no se viera afectada la actividad de la planta. Ruby-Collins organizó los trabajos de tal forma que se realizaran por tramos, y las conexiones críticas se llevaron a cabo fuera del horario de funcionamiento de la planta.